La única diferencia entre el nuevo Casa Costa y el antiguo es que ahora yo no hace arroz y se ha especializado en pescado a la brasa. Quienes dicen que la cocina marinera es más sabrosa cuanto más cerca se está de las olas del mar tienen toda la razón del mundo. El último de los restaurantes de Barcelona que te proponemos es Besta, el cual surgió de Batea. Como ese libro ligero que apetece y reconforta, con el que solo tienes que disfrutar, Gallito ofrece cocina del mundo bajo una parra y con la brisa del mar como más uno en la mesa.

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  • Y si os saben a poco, echad un vistazo a los mejores restaurantes gallegos de la ciudad.
  • Tiene barra, comedor principal, salones privados y una terraza maravillosa.
  • Las sardinas son un clásico en este local de la Barceloneta, punto de encuentro de curiosos venidos de todas partes.
  • Grandes ventanales abren el restaurante al bosque urbano, integrando la naturaleza con la mesa, mientras que la cocina abierta —verdadero corazón del local— permite observar el proceso culinario como parte de la experiencia.
  • Se trata del Fiskebar (paseo de Itaca, 3), que pretende buscar cierta inspiración en la fotogénica cocina nórdica.
  • En su carta, platillos para compartir como el falafel y olivas con labneh, pastas sin artificios como el ravioli a la servilleta, una exquisita torrija de setas y parmigiano, un contundente farcellet de pintada y foie, o un ligero crudo de pescado con cítricos.

Los pescados y mariscos también son parte importante en la carta y las sugerencias del día, entre las que destacan unas sepionetas de playa con celeri y panceta de Can Rigau. Ahora es este último quien ha decidido instalarse en ese espacio privilegiado en la primera planta del Club Marítim, con una espectacular barra central y amplia terraza, todo ello con interiorismo de Isern Serra. Al Pez Vela le llaman chiringuito, pero el interiorismo se acerca más al de un restaurante con estilo y tranquilo con vistas al mar. Y aquí hacen lo que mejor saben hacer; tapas de tierra (bravas, pimientos de Padrón, croquetas) y mar (boquerones, cazón en adobo, chipirones), pescados, carnes y arroces (caldoso de bogavante, meloso de cangrejo, negro, del señorito). Manu Núñez, copropietario del Besta (Aribau, 106), le invita a su marisquería gallega del siglo XXI, nada carca, que apuesta por una cocina sencilla hecha con excelente producto del Atlántico y el Mediterráneo.

Choose a Time Out Market

Desde el año 2000, La Platjeta ha destacado con su cocina tradicional y desenfadada, subrayando la excelencia de las frituras y la robustez de los sabores. El ambiente cálido y la decoración de madera invitan a sentirse como en casa desde el primer momento. Tienen un segundo local restaurante fiser en el centro comercial La Maquinista (Potosí, 2). Si no fuera porque su decoración tiene un toque canalla que le da mucho estilo, se pensaría que está entrando en la marisquería de un mercado.

Time Out Market Barcelona

Y es que no negaremos que en medio de un panorama gastronómico reinado por el tapeo de siempre, un lugar como Fiskebar es un verdadero soplo de aire fresco (literalmente). Su más reciente incorporación, Cohete, se sumará en breve oficialmente a la galaxia Tragaluz. El precio medio ronda los 40 euros a la carta. Entre los platos recomendados destacan el vitello tonnato de solomillo, la sopa fría de tomate con peperoncino y albahaca, la ensalada de hojas con hinojo, naranja y vinagreta de mostaza, el carpaccio de ternera con foie o los mezzi paccheri con ‘nduja, burrata y tomate cherry.

Además del restaurante, Oaxaca puede presumir de una ‘mezcalería’ con más de 200 marcas, y una atractiva decoración con cuero, madera y acero como elementos predominantes. La recuperación de platos telúricos de la tradición mexicana pasados ​​por la criba de las técnicas de vanguardia y el producto de proximidad es el ‘leitmotiv’ de Oaxaca, uno de los mejores mexicanos de Barcelona. Tapas para picar, fritos, plancha, huevos, arroces, platos más elaborados (lasaña, canelón, estofado) y postres de acento catalán (crema, carquiñoles, pan con chocolate). Es una especie de taberna marinera de la Barceloneta con las comodidades propias de un restaurante del siglo XXI.

Y, como bonus track, las dos terrazas exteriores de Fiskebar, desde donde observar en primera línea los atardeceres. Los baños, oscuros, hacen resaltar el lavamanos de piedra caliza escarfilada de acabado rústico, que comparte la misma materialidad que la barra de la sala central. El resto de la barra cuenta con lámparas de mesa cerámicas de Pottery Project como el modelo Terra. El mostrador de la barra central en piedra queda realzado por las lámparas colgantes Teiko de Santa & Cole, de papel, para dar ligereza y la calidez de los materiales naturales. Tambi´én encontramos otra maravilla, la Topuro, una lámpara de Guido Balín que ha sido el primer diseño de la marca barcelonesa Mirabobo, que inició su andadura en 2020. Fiskebar es el nuevo restaurante que ya se ha hecho un hueco en la agenda de los foodies más exigentes.

Platos del Mundo y Excelente Coctelería Clásica

Nuevo restaurante del grupo Tragaluz ✨ #bcnfoodieguide #fiske #fiskebar #restaurantesbarcelona #restaurantreview #portvellbarcelona #vistasalmar #oceanview #denmark🇩🇰 #suecia Los restaurantes y bares de pescado especializados en marisco de la ciudad En su cocina, el chef Josep Maria Masó sitúa al producto de la zona y al espíritu mediterráneo en la base de su propuesta, con permiso de la barra de sushi que bien se merece una mención especial.

Dado que solo tocan materia prima excelente de lonjas cercanas, su manipulación en la cocina es mínima y toda la importancia recae en el corte, cocción y punto de sal. No podían faltar las cocochas de merluza ni el bacalao a la brasa, dos tótems de la cocina del norte, como tampoco la media, en este caso de vaca vieja, de unos 400 gramos. El comedor es amplio y en la terraza caben 60 clientes muy afortunados.

El menú de mediodía, de 20,95 euros, tiene una propuesta quizá algo más atrevida pero que se aviene con el barrio marinero. Con una ubicación privilegiada en la Barceloneta, el Xup Xup ofrece vistas impresionantes de la costa barcelonesa gracias a su espacioso interior y la fachada acristalada. El proyecto está ideado por el chef Michael Pérez, que tras recorrer ciudades como Nueva York, Washington o Tokio, abrió un local barcelonés rompedor. El restaurante dispone de cuatro salones privados y una terraza con vistas espectaculares al muelle. Arroces, marisco y pescado del Mediterráneo con recetas del País Vasco. Con más de 100 años de historia, este establecimiento es el paradigma de los arroces de la Barceloneta, con recetas que privilegian el mar y la montaña, el mejor pescado fresco, la creatividad, y siempre, siempre, una cocción milimétrica.